El cepillado demasiado vigoroso puede eventualmente erosionar el tejido de las encías y el esmalte de los dientes, sobre todo si estás usando un cepillo de dientes duro. Busca una cabeza blanda y aplica una presión suave y movimientos circulares cuando el limpiado hacia adelante y hacia atrás es demasiado duro.

Es posible cepillarse demasiado. Se estima que el 80% de nosotros está cepilládondose demasiado. Usualmente nos cepillamos incorrectamente y nos cepillamos con el cepillo de dientes equivocado.

Piensa, por un momento, en lo que es un cepillo de dientes y cómo se hace. Un cepillo de dientes se fabrica tomando un grupo de cerdas de nilón e insertándolas en un mango de nylon fundido. Una máquina corta estas cerdas para hacerlas todas de la misma altura. En este punto del proceso de fabricación, si se mira bajo un microscopio con una ampliación extrema, verás miles de pequeños tubos cilíndricos de nylon con bordes afilados y serrados, esperando para raspar la preciosa dentina y el esmalte.

Afortunadamente, hay otro paso en este proceso de fabricación que la mayoría (no todos) los cepillos de dientes de calidad se someten. Después de que las cerdas se cortan a la misma altura, se tratan de tal manera que los bordes afilados de las cerdas de nylon se redondean en domos suaves y semiesféricos, esto también es visible debajo del microscopio. Este proceso hace que las cerdas del cepillo de dientes sean seguras de usar. Después de ser redondeados, son mucho menos abrasivos que cuando están recién cortados y son seguros de usar porque no raspan la estructura dental.

Si usas técnicas apropiadas para cepillar, usa un cepillo de dientes de alta calidad y bótalo antes de que se convierta en un dispositivo peligroso y abrasivo, así podrás comer con frecuencia y cepillarte frecuentemente sin hacerte daño. Un punto aparte, nunca se puede usar hilo dental demasiado – sólo se puede usar hilo dental demasiado poco.

¿Usas un cepillo de dientes eléctrico? No debes cepillarte en absoluto. El dispositivo gira las cerdas por ti, por lo que todo lo que tienes que hacer es lentamente deslizarlo a lo largo de los dientes.

Tratarlo como un cepillo normal añade presión innecesaria que aumentará tu riesgo de daños en las encías y el esmalte. (Cepillarse los dientes demasiado no los hará más blancos.)

No ayudas a tu salud bucal por cepillarte más tiempo, tampoco. Nunca hay que cepillarse los dientes por más de dos minutos, dos o tres veces al día. Y puesto que las cerdas deshilachadas también pueden lesionar las encías, siempre recuerda reemplazar el cepillo o la cabeza del cepillo cada tres meses.

 

Sobre El Autor

Madre de dos hijos, llena de consejos útiles para la belleza y para el cuidado de la salud.

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